
Cómo elegir el calentador de infrarrojos adecuado para su baño
¿Alguna vez ha salido de una ducha caliente y se ha encontrado en un baño que parece un congelador? Es horrible. Pero aquí está el truco: lograr la temperatura ideal no significa simplemente comprar el calentador más potente que encuentre.
Si el calentador es demasiado pequeño, las toallas permanecerán húmedas y la habitación seguirá estando fría. Si es demasiado grande, básicamente estará pagando para calentar en exceso la habitación, lo que causará zonas muy calientes y otras zonas muy frías. Lo importante es encontrar el equilibrio perfecto.
Encontrar el equilibrio adecuado
Si tiene un baño muy pequeño —menos de 4 m²—, no necesita un calentador muy potente. Una lámpara de baja potencia es suficiente. En espacios pequeños, un calentador demasiado potente hará que la temperatura suba demasiado rápido.
Pero si su baño es más grande, necesitará un calentador más potente. Puede optar por uno de mayor potencia o añadir varios elementos calefactores más.
También tenga en cuenta el techo. El calor asciende. Si tiene techos altos o paredes viejas que dejan pasar aire, perderá calor más rápidamente. En esos casos, será necesario aumentar la potencia del calentador para compensar esa pérdida.
Una mejor forma de instalarlo
Aquí hay un consejo profesional: no coloque un solo calentador enorme en el centro de la habitación. Es mucho mejor distribuir varias lámparas de menor tamaño por todo el techo. ¿Por qué? Porque así se evitan esas zonas frías molestas. Quiere tener un ambiente cálido en todas partes, no un lugar extremadamente caliente y tres rincones helados.
Un consejo adicional relacionado con el aspecto eléctrico: estas lámparas consumen mucha energía. Si coloca demasiadas lámparas de alta potencia en un mismo circuito, es probable que sus interruptores se apaguen. Asegúrese de que sus cables puedan soportar la carga antes de comenzar la instalación.
Los factores “ocultos”
Algo que la gente suele olvidar es que los materiales de las paredes y el suelo afectan cómo funciona el calor. El calor infrarrojo impacta sobre una superficie y reacciona con ella. Si su baño está cubierto de azulejos de alto brillo, gran parte del calor se reflejará. Pero si las superficies son mates, absorberán el calor mucho más rápido.
Así que, al elegir la potencia adecuada, no solo tenga en cuenta el plano del baño. También piense en cómo son sus paredes. Eso marca una gran diferencia.