
Salga al patio al anochecer y sentirá el frío. Incluso si está envuelto en una manta, el frío encuentra la manera de entrar. La verdadera frustración no es solo el frío, sino la rapidez con la que desaparece el calor en cuanto se apaga la calefacción. Uno acaba luchando por mantenerse cómodo.
Las calefacciones de patio de tipo halógeno resuelven este problema, ya que funcionan en colaboración con el espacio, en lugar de contra el aire.
¿Qué realmente sucede detrás de todo esto? Las calefacciones de patio de tipo halógeno utilizan radiación infrarroja de onda corta, que se emite a través de un tubo de cuarzo lleno de gas halógeno. Este sistema calienta directamente los objetos, como sillas, superficies de piedra o la piel, en lugar de intentar calentar primero el aire. Siente el calor tan pronto como este llega a su piel.
La mayoría de los modelos funcionan con una toma eléctrica estándar de 120V, por lo que puede conectarse sin necesidad de instalar nuevas líneas eléctricas. Además, como el calor es radiante, no se desperdicia energía calentando espacios vacíos.
Por qué esto es importante cuando la unidad se apaga Lo que realmente marca la diferencia es que el calor se mantiene almacenado en los objetos que lo rodean. El patio permanece cómodo durante más tiempo, incluso después de que se apague la calefacción. Esta “almacenización de calor” mantiene la temperatura estable, evitando las fluctuaciones que ocurren con las calefacciones basadas en aire.
En la práctica, esto significa poder pasar más noches al aire libre, ya sea para recibir a amigos o simplemente para relajarse, sin tener que preocuparse constantemente por la temperatura.
Los detalles que deben tenerse en cuenta Las calefacciones de patio de tipo halógeno están diseñadas para uso en exteriores, pero aún así necesitan protección contra la lluvia directa. Busque unidades con una clasificación IP que indique su resistencia a las condiciones climáticas adversas, y guárdelas en un lugar cubierto.
Funcionan mejor en espacios de hasta 150 pies cuadrados. Si su patio es más grande, considere usar dos calefactores. Aunque el calor radiante es eficiente, mantenga una distancia segura de aproximadamente 3 pies para evitar el sobrecalentamiento.
El compromiso es simple: obtiene calor inmediato y concentrado que dura más tiempo, pero debe planificar bien su ubicación para que funcione bien.